¿Cómo sobrevivir a la crisis del turismo con mi alojamiento?

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Es complicado, sí. Lo sabemos y es así para todos. De la noche a la mañana, pareciera que el mundo se frenó. No podemos salir de nuestras casas, mucho menos pensar en poder viajar o recibir viajeros. Pero también es cierto que, muchas veces, la distancia une más a las personas.

¿Qué considerar hoy?

Sabemos que hay una pandemia, un golpe al turismo sin precedentes. Negar esta situación no sería realista, pero ningún pronóstico dice que esto vaya a ser el fin de la humanidad. Y, por suerte, el turismo se ha instalado y no dará marcha atrás. Entonces, sólo queda esperar que esto pase.

#TravelTomorrow

La Organización Mundial del Turismo (OMT) lanzó su slogan #ViajaMañana: “Si nos quedamos en casa hoy, podremos viajar mañana”. Y la verdad es que, no hay nada más que hacer. La proyección es que se pierdan alrededor de 450.000 millones de dólares en turismo internacional. Pero no hay que temerle a esto. Simplemente hay que aceptarlo como un hecho y tomar todas las precauciones higiénicas y de aislamiento necesarias. Así, esto pasará más rápido, y también más rápido se recuperará la actividad turística.

Muchas OTA’s, como también plataformas de reservas de excursiones, están intentando evitar que los turistas cancelen sus reservas. En cambio, puedes reprogramar tus reservas, o hacerlas por adelantado a futuro. Claro que esto depende en gran medida del tamaño de tu negocio. Algunos alojamientos pueden permitirse -y es una herramienta genial si puedes hacerlo- dar descuentos y promocionar ofertas para reservar por adelantado.

Claro que este no es el caso de todos los alojamientos. Sabemos que para los emprendimientos independientes, sobrevivir a este momento puede ser mucho más difícil. Si este es tu caso, ¡sigue leyendo!

Entonces, ¿qué puedo hacer para sobrevivir?

Echemos un vistazo a la naturaleza. Quizá no lo sabías, pero los dinosaurios que llegaron hasta nuestros días, fueron los más pequeños, los pájaros. También las musarañas achican un 20% su cráneo para poder sobrevivir el invierno, y en primavera vuelve a su tamaño original. ¿Qué quiero decir? Achícate, reduce tus gastos.

  • Si puedes cerrar, cierra. Sabemos que hay alojamientos que no pueden hacerlo porque tienen huéspedes que deben quedarse dentro hasta que los gobiernos locales les permitan salir. Pero si no es tu caso, o si el gobierno de tu país así lo demanda, cierra. De esta manera reduces al mínimo tus costos variables.

  • Si usas plataformas pagas, piensa si en este momento son necesarias. Si no las necesitas, pídeles ayuda o dales de baja.

Achicar tu estructura de costos, considerando que en este momentos no tienes ingresos, es lo mejor que puedes hacer hasta que todo esto pase.

Mientras tanto, siempre que las cosas no salen según lo planeado, hay nuevas posibilidades que quizá no habías considerado. Y es que, ¿habías pensado en que todo esto iba a pasar?

¡Aprovecha el “tiempo libre”!

Une a tu comunidad

Este puede ser el mejor momento para reforzar el vínculo con tu comunidad de viajeros.

Ten en mente que la actividad turística retomará su curso, más pronto que tarde. Quizá este tiempo de pausa puede servirte para:

  • Retomar el contacto con clientes que ya estuvieron en tu hostel o
  • Ponerte en contacto con personas que formen parte de tus clientes potenciales

Recuérdales que podrán volver a encontrarse pronto. La positividad y la esperanza se contagian, y son una gran estrategia de fidelización.

¡Renuévate!

Ten en cuenta que todo lo que puedas hacer para mejorar el aspecto de tu lugar en este momento, servirá después.

  • Renueva tu espacio, pinta, redecora, haz arreglos pequeños.
  • Toma buenas fotos y edítalas. Las OTA’s y tus futuros huéspedes te lo agradecerán.
  • Haz foco en tu valor. Marca lo que te diferencia de tus competidores ¡y muéstralo!

Además, ¿cuántas cosas tenías pendientes hace tiempo, y la rutina diaria no te permite hacerlas?

Vuélvete más sólido

Olvídate de la falsa creencia de que este tiempo es tiempo muerto. ¡Sácale provecho! De seguro tenías una lista de lecturas pendientes que ya no tiene por qué esperar.

  • Lee, estudia, infórmate, adéntrate aún más en el rubro.
  • Estudia tus métricas, revisa tus errores, intenta aprender de ellos.

Piénsalo. Las personas necesitarán volver a viajar cuando esto acabe, la amenaza se reduzca y el miedo desaparezca. De términos como Revenge Spending (gastos vengativos) y Revenge Traveling (viajes vengativos) ya se está hablando. Y es que muchas personas se sienten tan encerradas que lo primero que harán será retomar sus costumbres de consumo y de viajes, tan pronto como puedan. ¡Tu reto es estar lo mejor preparado que puedas cuando esto suceda!

Mientras tanto, recuerda que también puedes ser un agente de cambio en esta situación.

¿Qué puedo hacer para ayudar?

¡Empieza desde dentro!

  • Higieniza, cumple los protocolos de desinfección, sigue fuentes confiables de información.
  • Cuida tu capital humano. En esta industria como en cualquier otra, las personas son clave. Aunque tengas que cerrar tu alojamiento y tus recepcionistas no puedan trabajar, busca la forma de mantenerte en contacto con ellos Aliéntalos a aprovechar este tiempo para cuidarse y -de paso- capacitarse y estudiar de forma online.

¡Dona!

Dependiendo de cuál sea tu situación, muchos países están aceptando donaciones. Quizá también en tu país o ciudad están recaudando dinero o artículos necesarios para quienes son más vulnerables en este momento.

¡Vuélvete voluntario!

Incluso puedes formar parte de movimientos voluntarios que se esté promoviendo en tu ciudad. En muchos lugares se están pidiendo refuerzos para acercar y distribuir alimentos en zonas vulnerables. También puedes ponerte al tanto, por redes sociales, de viajeros -mayormente mochileros o backpackers- que han quedado varados en tu ciudad o en sus cercanías, y brindarles un techo.

Recuerda siempre que para poder ayudar a otros, es imprescindible que cumplas y hagas cumplir todos los recaudos higiénicos necesarios para minimizar el riesgo de contagio de esta enfermedad.

Para terminar

No hay mal que dure 100 años. Esta crisis pasará y la actividad turística va a reponerse. Puede ser angustiante la incertidumbre de cuándo o cómo va a suceder, pero lo hará. Y, aunque hay muchas cosas que no podemos controlar, la fuerza y rapidez con que puedas volver al ruedo cuando esto ocurra, depende en parte de ti.

Reduce tus gastos, cuida tus recursos. Aprovecha este tiempo para renovarte. Estudia, aprende, revisa errores. ¡Sé creativo!

Y recuerda: ¡Cuídate y cuida a tu gente! Que esto pase lo mejor y más rápido posible, es responsabilidad de cada uno de nosotros.

Foto por Priscilla Du Preez A en Unsplash.